Cuando se habla de marcas pocas veces se piensa en todo lo que hay detrás de ellas. Todo un caudal impresionante de tradición, de estilo artesanal; de tiempo y esfuerzo; de sabiduría heredada y aprendida; de experiencia propia, etc. Todo el patrimonio cultural e histórico familiar; toda una urdimbre de costumbre y de bien hacer de una familia que lleva más de 350 años, criando vinos. Esto es lo que hay detrás de las Marcas de los Herederos de M. Barón S.A., BARON, ATALAYA, PINOVIEJO etc.

 

MANZANILLAS

La manzanilla es el Jerez más fino. Es un "superfino" o "extrafino" peculiar que se cría exclusivamente al pie de la desembocadura del Guadalquivir. Es un jerez muy pálido, muy seco, de aroma penetrante y particular, es un vino muy delicado que imprime carácter y que evoca su origen marinero. Por ello es el vino ideal para acompañar a mariscos y pescados blancos, pero no sólo como aperitivo, también durante la comida. Su menor graduación alcohólica, dentro del jerez, le permite estar a la mesa como bebida delicada en los primeros platos. De hecho ya va imponiéndose esta costumbre que se inició entre paladares selectos y exquisitos. Debe servirse ligeramente fría.

La manzanilla es de sabor sensual, hechicera y caprichosa. Su aroma es femenino; delicado. Hoy con la mejor tecnología enológica puede tomarse las manzanillas de BARON, ATALAYA, o PINOVIEJO en cualquier parte del mundo. Como si estuviéramos en el Bajo de Guía sanluqueño, viendo los barquitos venir, cuando el sol se va poniendo sobre el horizonte plateado, frente a los pinos viejos del Coto Doñana, y huele a brea y a mar.

Barón hace que sus manzanillas al embotellarlas, mantengan todo su "bouquet" y peculiaridades, en cualquier punto geográfico.

Barón se ha distinguido siempre por la inmejorable calidad de sus manzanillas.

 

FINOS

El fino es un vino de color oro pálido, menos claro que la manzanilla, de aroma punzante, algo almendroso y seco.

Es especialmente indicado para el aperitivo. Debe servirse también frío.

Todos los productos del mar, también en las comidas, cobran aprecio cuando les acompañan cualquiera de los finos de los Herederos de M.Barón S.A.

El fino es, como la manzanilla, vino del cante y del baile flamenco, vino de alegrías. Vino de la amistad.

 

AMONTILLADOS BARON

Se ha distinguido por sus valiosísimos y antiquísimos amontillados.

El amontillado es de color ámbar, de aroma pleno y penetrante aunque atenuado; avellanado suave y lleno al paladar. Es ideal para personas que prefieren un vino con más cuerpo en los aperitivos.

Es propio para tomarlo con quesos, jamón, chacinas, etc. El el jerez de las sopas y de las buenas recetas de cocina.

Es un vino de señorío para paladearlo y tomarlo pausadamente. Pero también, es un vino ideal para los segundos platos, a base de carnes fuertes.

Por fin, los amontillados tienen el hueco que merecen en las buenas mesas. Las patas de cabritos y de cordero y los buenos solomillos, lo agradecen. Los "gourmets" más prestigiosos así lo conocen y lo aseguran.

El amontillado es un fino que se ha dejado añejar, que no ha recibido los "reemplazos" de vino joven en el seno de sus soleras. Por ello es un vino muy viejo. Una bodega de viejas soleras y de auténtica clase, suele tener buenos amontillados. Es el certificado de vejez y calidad. Así es BARON.

 

OLOROSOS

Los olorosos de BARON son reconfortantes. Son vinos para la primera copa del aperitivo y luego seguir con finos o manzanillas. También son vinos para el final de una buena comida o para tomar con el café.

El oloroso es un vino de color oro oscuro, muy aromático, de mucho cuerpo, con ligero sabor a nuez. Los hay secos o ligeramente abocados.

Los "medium" de BARON son el resultado de la combinación o "blending" de los mejores olorosos de la Casa con un "sherry dulce" para obtener un ligero sabor dulce. Pueden tomarse en vaso largo con hielo. De esta manera, "on the rocks", forma ya parte de las bebidas de la gente jóven. Una nueva generación de degustadores de jerez.

 

CREAMS

Los diversos tipos de jerez secos se prestan a un sin fin de combinaciones con los dulces. Especialmente con el Pedro Ximénez, vino espeso y dulce obtenido de la uva del mismo nombre. Fruto de tal maridaje, que luego se ensoleran para continuar su crianza son los inmejorables creams de Herederos de M. Barón, S.A. Es decir, son también vinos de crianza por soleras después de haber realizado el "blending" o combinación. De esta forma se obtienen unos vinos deliciosos, muy suaves, de color oscuro, con mucho cuerpo -cuerpo de oloroso- sabor dulce y de exquisito paladar. Puede tomarse como aperitivo a media mañana o a media tarde. Es muy apropiado también con l os postres, o como vino de merienda, con pastas o bizcochos. Es un buen vino para tomarlo "on the rocks"·. Incluso hoy ya es frecuente verlo en vaso largo, con hielo y dos partes de tónica.

Hace unos años esto hubiera sonado a "herej’a", pero el jerez es así. Se amolda alos tiempos. Los jóvenes han impuesto estas nuevas formas de degustarlo. La verdad es que también está delicioso a cualquier hora del día y en cualquier circunstancia.

 

MOSCATEL

Cuando por muchos rincones de España se habla de moscatel se asocia a la idea de un vino dulce más como tantos otros de los que existen en nuestro país.

Las variedades de los Herederos de Manuel Barón S.A. son otra cosa. Son vinos obtenidos de las uvas moscateles de la Jara y Chipiona. La vendimia y la exposición al sol para los moscateles de BARON, son especiales. Por eso de una calidad y una esquisitez no usual. Es un vino muy dulce y al mismo tiempo con una baja graduación. Su crianza en BARON, le dan un cuerpo tentador y cálido. Es una buena bebida de postre y también liga bien con el hielo en vaso largo con o sin tónica.

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